Stent traqueal de silicona con refuerzo helicoidal: espolones de fijación que alternan con una moldura helicoidal discontinua, orientada a reducir la posibilidad de migración y a brindar mayor resistencia a la compresión extrínseca.
Código de producto: SH


Código SH
El Stening® Helicoidal —también conocido como stent traqueal helicoidal o stent con refuerzo helicoidal— es un stent traqueal convencional con espolones de fijación que alternan con una moldura helicoidal discontinua, tendiente a reducir la posibilidad de migración.
El stent helicoidal se elabora solamente en la medida de diámetro externo de 14 mm y, aunque su destino preferencial es la tráquea, en ocasiones puede alojarse en bronquios fuente cuando estos son de dimensiones suficientes.
Consulte indicaciones, dimensiones disponibles, modo de uso, cuidados y advertencias del Stening® Helicoidal.
Se describieron las indicaciones principales, pero el Stening® Helicoidal es eficiente en todas las situaciones en que interviene un stent traqueal o bronquial de 14 mm de diámetro.
El Stening® Helicoidal se fabrica en diámetro externo de 14 mm y en cuatro longitudes (30, 40, 50 y 60 mm).

| Código | Diámetro | Longitud |
|---|---|---|
| SH14-30 | 14 mm | 30 mm |
| SH14-40 | 14 mm | 40 mm |
| SH14-50 | 14 mm | 50 mm |
| SH14-60 | 14 mm | 60 mm |
Todas las medidas se encuentran siempre disponibles. Para consultas específicas de instrumental, broncoscopios o introductores, contáctenos al (+54) 11 4553-5070 o (+54) 11 4551-2333.
El implante del stent helicoidal es en todo idéntico al de un stent recto de 14 mm. Es decir que se montará en un traqueoscopio, si su destino es la tráquea, o en un broncoscopio amplio si se abandonará el stent helicoidal en el bronquio fuente derecho, que es al fin más grande que el izquierdo, en acuerdo con el pulmón que ventila, y que posee de origen un segmento más.
El procedimiento se lleva a cabo entonces bajo anestesia general. El implante puede hacerse directamente a través del canal de trabajo interno del traqueoscopio o broncoscopio, o bien usando un introductor para prótesis de silicona.
Repetimos aquí que la longitud a cubrir con el stent debe ser adecuadamente conocida. Un método sencillo para determinar la longitud del área comprometida consiste en marcar el traqueoscopio o broncoscopio cuando su extremo se ha posicionado al fin de la zona lesionada. La marcación se repetirá luego de retirarlo hasta el inicio de la lesión. Debe estimarse el diámetro, cuando la tráquea es receptora del stent, o del bronquio en que se lo alojará, por la comparación de éstos con el diámetro ya conocido del endoscopio que se está utilizando.
Liberado así el stent, puede acomodarse con una pinza, siendo más simple la maniobra si el stent se halla más “bajo” que la lesión; lo que es decir: si debemos traccionar de él para acomodarlo en su sitio final, en lugar de pulsarlo.
Se repiten los pasos 1, 2 y 3. Ahora detenga el traqueoscopio o broncoscopio que contiene el introductor y la prótesis 5 mm antes de la lesión a tratar, y luego pulse lentamente el émbolo del eyector. De este modo la prótesis será expulsada hacia la tráquea afectada.
Algunos modelos de cargador de stents no se introducen dentro del endoscopio rígido, sino que se acoplan a él por su extremo proximal, desde donde se impulsa el stent. Para ello, el endoscopio se habrá detenido en forma proximal o distal a la lesión según lo explicado anteriormente, antes de empujar la prótesis con el émbolo. Así el stent recorrerá todo el interior del traqueoscopio o broncoscopio hasta alcanzar la tráquea o bronquio. En este punto se percibirá una repentina reducción de la resistencia en la presión ejercida sobre el émbolo, lo cual delata que el stent ha comenzado a abandonar el interior del endoscopio y ocupar la luz bronquial, que será de mayor diámetro y, por ello, causa de la mencionada disminución de la fuerza necesaria para pulsar la prótesis.
Con todo y descritos ambos métodos, parece resultar que el implante anterógrado se ha impuesto pragmáticamente por dos razones supuestas que no se discutirán en esta exposición por no ser su objetivo ni lugar.
El stent puede requerir maniobras adicionales a fin de corregir o ajustar su posición final. Es preferible corregir un stent que se ha instalado más allá de la posición deseada, que a la inversa, pues resulta altamente inconveniente hacer avanzar una prótesis que se ha liberado “antes” de la zona afectada.
Para movilizar un stent en sentido proximal, se lo puede tomar del borde y traccionar con suavidad. Recomendamos fuertemente, por su precisión, una maniobra que consiste en tomar el stent por su borde como se lo ha mencionado, y seguidamente avanzar con la óptica de visión directa por dentro del stent hasta visualizar su extremo final. Traccione entonces la pinza y podrá ver cómo el stent asciende por la vía aérea. Detenga la tracción cuando crea que la posición es óptima.
Se procede a la intubación con traqueoscopio o broncoscopio rígido según el caso. Es virtud y regla de los stents de silicona el no ofrecer obstinada resistencia a su extracción. Debe ser tomado por su borde con una pinza del tipo dientes de cocodrilo, con suficiente firmeza. Puede traccionarse de él y esperarse su dócil remoción. Si así no ocurriere, debe rotarse la pinza unos 360° a fin de que el stent se pliegue, tomando forma de omega y pierda por este método su resistencia radial a la compresión y, con ello, su fijación. Seguidamente se tracciona la pinza extrayendo la prótesis junto con el traqueoscopio.
Puede introducirse el extremo proximal del stent dentro del traqueoscopio o broncoscopio. Con esta maniobra se protegerán las cuerdas vocales durante el pasaje del stent a su través. Otros métodos de implante y remoción también son posibles dependiendo de la experiencia y preferencias de cada operador.
Repetimos y recomendamos para el seguimiento del paciente con stent traqueal o bronquial:
No se debe reutilizar este producto.
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